
Se estima que para 2050, el número de personas centenarias pasará de 500.000 a casi 4 millones. Y esto ya está transformando nuestra forma de trabajar, de relacionarnos, de consumir… pero sobre todo, está cambiando cómo las marcas construyen lealtad.
En Incentiva siempre hemos analizado muy cerca el comportamiento humano, para aplicarlo a nuestras acciones y campañas, y hace unos días, FleishmanHillard publicaba The Culture Gap Report 2026, una investigación con más de 4.000 personas de Reino Unido y Estados Unidos, que nos deja unos datos muy, pero que muy interesantes, que van a dar que pensar a las marcas en cómo se relacionan con sus consumidores.
El consumismo existencial
Estamos en la era donde consumir se ha convertido en una forma de sentir que uno aún tiene las riendas de su propia vida. Pero hay un problema, y es que los mismos sistemas que prometen ese control, lo van erosionando poco a poco.
¿Qué significa esto para la fidelización?
Captar a alguien ofreciéndole más opciones, más productos, más estímulos, puede ser exactamente lo contrario de lo que necesita.
Y es que el informe indica que el 59% de los encuestados dice sentirse constantemente bombardeado con cosas que comprar, ver o probar, pero que en realidad quiere consumir menos. Esto es algo que las marcas deben empezar a tener en cuenta para posicionarse.
¿Por qué la gente está agotada?
Según este informe, estamos antes seis dinámicas que están moldeando al consumidor:
1.- Infinitas opciones pero poca libertad real.
Aunque tenemos una grande sensación de elección, la relidad es que la libertad real es cada vez más pequeña.
De este modo, las marcas que explican el por qué de sus recomendaciones, diríamos que “aligeran” en vez de saturar al consumidor, y así están logrando más confianza.
2.- La salud como obligación.
Ojo con esto, el bienestar ha dejado de ser algo que se disfruta para convertirse en algo que se mide y se mejora continuamente.
Según el 43% de los encuestados siente que optimizar su salud se ha convertido más en una obligación que en un placer, y el 36% dice que intentar estar en su mejor forma física acaba pasando factura a su salud mental.
Las marcas que hablen de equilibrio y sostenibilidad, en vez de perfección, van a conectar mucho mejor.
3.- La homogeneización de lo sano.
Las innovaciones médicas (el biohacking, los tests genéticos…) están redefiniendo qué cuerpo es el correcto, con el riesgo de borrar la diversidad.
Aquellas marcas que están acogiendo la salud en todas sus formas, sin juicio, construyen vínculos mucho más fuertes y duraderos.
4.- La vida digital aísla más que conectar.
La paradoja de la hiperconexión: estamos más conectados nunca, pero también nos sentimos más solos.
Así que las marcas que usan lo digital como puente hacia experiencias reales, y no como sustituto, tienen una ventaja enorme en retención y en generar comunidad.
5.- Una atención que no se sostiene.
El 60% de los encuestados indica que estar online les impide tener momentos de silencio y reflexión. Y el 42% de la Generación Z admite que no aguanta más de 15 minutos con sus propios pensamientos sin distraerse.
¿Qué consecuencia tiene esto? Cuando la gente no puede sentarse con sus propios pensamientos, acaba delegando sus decisiones a un algoritmo.
Así que, si las marcas que son capaces de ayudar a sus clientes a tomar decisiones con calma, con tiempo, sin empujar, consiguen una lealtad más sólida.
6.- Las herramientas de protección crean nuevas vulnerabilidades.
En los últimos meses han florecido multitud de apps de salud y servicios que prometen cuidar al usuario, pero que recogen datos íntimos y los monetizando. El resultado es que el consumidor se siente traicionado.
¿Qué deben hacer las marcas entonces? Poner mucho énfasis y cuidado en la privacidad, pues se ha convertido en un elemento base para ganar esa confianza.
¿Y qué tiene que ver todo esto con fidelizar y captar clientes?
Todo. Absolutamente todo.
El informe lo deja muy claro: en una vida de 100 años, la lealtad no se construye con adquisición ni con métricas. Se construye siendo relevante, estando presente, de verdad, mientras las personas evolucionan.
La ventaja la van a tener quien sepa adaptarse a las necesidades y a las diferentes etapas de la vida de su cliente.
Para cualquier programa de fidelización o estrategia de captación, quizás es momento de preguntarse:
- ¿Está mi marca hablando a mi cliente como lo que es hoy, o como lo que era hace cinco años?
- ¿Mis incentivos tienen sentido en distintos momentos vitales?
- ¿Estoy dando a mis clientes control, claridad y confianza, o en realidad estoy añadiendo más ruido a una vida que ya tiene demasiado?
¿Quieres empezar a aplicar todo esto en tus acciones? ¿Revisamos tu estrategia? Escríbenos a info@incentiva.es o llámanos al 911 966 770 y nuestro equipo de súper héroes se pondrá rápidamente manos a la obra